Dra. Myrelis Aponte-Samalot.

Durante una conferencia de emprendedores el orador solicitó varios voluntarios de la audiencia, luego comenzó a desenrollar una larga lista de números que comenzaban en el número 18 y continuaban hasta el 85. Todos se preguntaban, ¿para qué serían esos números? Representarían dinero, tiempo, ¿cuál podría ser el mensaje? Luego el orador pidió que miraran los números y vieras dónde estaba el número que representaba tu edad. Luego preguntó, ¿cuántos años productivos ya has vivido?, obvio que todos se miraban y expresaban en voz baja sus experiencias. Fue entonces cuando hizo la mejor pregunta. ¿Cuántos años productivos te quedan? ¿Cómo vas a invertir ese tiempo? ¿Qué harás y donde estarás en los próximos dos, cinco, 10 ó hasta 20 años?

Esas preguntas encierran una realidad extrema. La mayoría de las personas solo viven pasando la vida sin un rumbo y otros dejan de vivir cuando aun tienen tantos años por disfrutar. Es momento de detenernos y mirar hacia atrás, no para cargar el pasado, sino para aprender a mirarlo con la acción de cambio de requiere. Es tiempo de mirar donde estamos, entender que, donde hemos llegado es resultado directo de nuestras acciones y decisiones pasadas. Pero mas importante aun, es este momento en el que miras adelante y sabes que tus decisiones de hoy cambian tu futuro.

¿Cuántas veces haz soñado con tener una mejor casa o quien sabe simplemente tener una casa propia? A lo mejor deseas un auto que funcione mejor o mas nuevo.  Deseas que tus hijos tengan una mejor educación o deseas poder salir a vacacionar a tu gusto y no al que tu bolsillo permite.  Cuando pequeños solíamos soñar con ser grandes con logras cosas que para los adultos que nos rodeaban en ese momento eran extraordinarias.  No teníamos límites.   Sin embargo, con el tiempo dejamos morir los sueños pensando que las circunstancias del momento nos definen. Caemos en un mundo de mentira propia porque nos dejamos definir por lo que esta ocurriendo al momento y no porque lo que puedo hacer para cambiar esas circunstancias.  Hemos dejado de soñar.  Pero hay buenas noticias, nuestro cerebro es capaz de volver a experimentar todo aquello que un día creyó.   Hoy a lo mejor ya no anhelas ser astronauta en la luna, pero en algún lugar en tus pensamientos queda el anhelo de una vida feliz, llena de amor, libre de cargas y con oportunidades ilimitadas. Hoy te digo que eso SI es posible.

Hoy atrévete a mirar: a mirar el pasado con orgullo, a mirar el presente analizando tus resultados y a mirar tu futuro con entusiasmo y la acción necesaria para alcanzar aquello que anhelas. Ya sea que tienes necesidad en tu vida personal, familiar, profesional o empresarial, o posiblemente hasta quizá en todas.  Tomar acción en una de estas áreas, te ayudará a moverte en otras. Solo aquellos cuyos pensamientos y emociones se renuevan y reorganizan activamente, logran alcanzar sus sueños y metas.  ¿Qué sueños mantienes vivos?  ¿Cuáles persisten vivos en tu corazón?  Nuestros pensamientos son capaces de robarnos aquello que nos mueve y nos apasiona.  Por eso, es importante que hoy vivas más, sueñes más y alcanzarás más.

Dra Myrelis
Author: Dra Myrelis