Dra. Myrelis Aponte-Samalot, Psy.D., LPP, NCC, HSP

La persistencia es un factor crucial en el proceso de transformar un deseo ardiente en un equivalente físico.   Sin embargo, la bases de la persistencia se establecen en la fuerza de voluntad.  ¿Cuántas veces haz visto personas comenzar algún proceso para su propio beneficio? Por ejemplo: las dietas, un programa de ejercicios, un plan de ahorros, un plan de saldo de deudas, comenzar con esa idea u oportunidad de negocios.  Con gran frecuencia vemos que las personas dejan sus sueños o metas, no por falta de talento, ni de habilidad, ni de ideas, sino por falta de persistencia.  Napoleón Hill definió la persistencia como la clave que desata la fe, y por ende, la capacidad de creer que algo es posible.

Si bien es cierto que el conocimiento y las destrezas son necesarias para alcanzar el éxito, la persistencia es la habilidad de esforzarte por un periodo de tiempo sostenido para que desarrolles la creencia de que puedes lograr lo que te has propuesto.  Sin persistencia no hay éxito. He entrevistado cientos de personas exitosas y he podido directamente confirmar lo que Napoleón Hill enseñaba.  En una ocasión, mientras estudiaba el libro “Piense y hágase rico de Napoleón Hill, uno de mis mentores dijo, “lee el capítulo de persistencia por 10 días corridos”.  Les tengo que confesar que no soy la lectora mas rápida y que la petición me pareció algo absurda, pero como el me dijo que cambiaría mi vida, lo intenté.  Demás esta decirles que esta tarea no me tomo 10 días, me tomo 30 y les diré porque.

Desarrollar la persistencia hacia un sueño o meta es mucho más que simplemente hacer algo continuamente.  Esta tarea requiere de traer a tu conciencia y pensamiento la razón por la cual lo haces, ese debe ser tu deseo ardiente.  Cuando mi mentor me dio la tarea, yo dije “ah, eso es fácil”, según leía el primer día me maravillaba de las palabras y el mensaje que contenía el capítulo. Me tomo mucho tiempo la lectura, pero lo complete y me sentí satisfecha.  Recuerdo haber pensado, “esto va a ser tan fácil”.  Sin embargo, al segundo día me senté a leer con entusiasmo y recuerdo que me quede dormida faltando cuatro páginas por leer.  Esto significaba que debía comenzar a leer desde el día uno nuevamente.  Bueno, comencé otra vez y ahora yo solo pensaba en lo largo que era el capítulo y como haría para terminar de leerlo a diario.  Es interesante, pero mis pensamientos ahora no estaban enfocados en el contenido de la lectura, sino en el tiempo.  Fue entonces cuando los compromisos del diario y las excusas aparecieron.  Y bien tuve que comenzar esos 10 días en siete ocasiones diferentes.  Muchas otras personas con este mismo reto nunca lograron sus 10 días.  Fue interesante, pero no fue hasta que solté la presión del tiempo y me enfoqué en todo lo que quería profundizar en el contenido del libro que logré completar los 10 días. No fue hasta pasado el día cinco que comencé a ver la lectura cada vez mas fácil y corta.

¿Entonces qué fue lo que ocurrió? Sucede que al persistir mi cerebro fue capaz de producir la suficiente fe para yo entender que lo podía lograr.  Así mismo funciona la persistencia, cuando te enfocas en tu sueño ardiente y continuas enfocado en la meta, llega el momento en que tu cerebro comienza a entender que eres capaz de lograrlo.  Ahora comienzas a adquirir mas destrezas porque tus pensamientos están abiertos al aprendizaje y haz provocado el esfuerzo sostenido necesario para alcanzar el éxito.  Te invito a que escojas una tarea de crecimiento personal y la hagas consecutivamente, sin interrupciones y sin excusas por 10 a 15 días.   Verás como ese esfuerzo sostenido te reflejará cambios inesperados hacia el éxito.

Dra Myrelis
Author: Dra Myrelis